Movilidad vigilada: el fin silencioso del coche en propiedad
A partir de una reciente intervención del director de la DGT, este análisis sostiene que las políticas actuales de movilidad no persiguen únicamente objetivos medioambientales, sino que encubren un cambio estructural mucho más profundo: la eliminación progresiva del vehículo privado para el ciudadano común. Bajo el discurso de la sostenibilidad, el coche eléctrico y las “ciudades de 15 minutos”, se estaría consolidando un modelo de control social que limita la libertad de movimiento y transfiere la movilidad a manos del Estado y de grandes corporaciones del transporte. El texto denuncia que estas medidas impactan de forma desigual, castigando especialmente a las clases trabajadoras, rurales y periféricas, mientras las élites económicas conservan su capacidad de desplazamiento sin restricciones reales. Lejos de un avance ecológico neutral, se describe una transición hacia un sistema tecnocrático donde el transporte público, compartido y monitorizado se convierte en la única opción legal y viable, redefiniendo la movilidad no como un derecho, sino como un servicio condicionado.